Tejido de lana con puntos esenciales
Entre historias de pastores y trasquilas, descubrirás el montaje, el punto derecho, el revés y combinaciones básicas. La lana local, a veces teñida con plantas, calienta manos y conversación. Te llevarás un gorro, una banda o un posavasos que recordará el crujido matinal bajo tus raquetas. Entender tensiones, contar vueltas y aceptar imperfecciones vuelve meditativo el proceso. Compartir errores y trucos crea comunidad, y pronto te sorprenderás enseñando a quien llega después.